A la tecnología más avanzada de palas, se le une el concepto de rubber force.
Una pala más blanda y controlable, con una potencia que sorprende debido a su poco perfil. Gracias a las capas de caucho que cubren las caras de golpeo,
la pala se comporta de una manera muy diferente a cualquier otra, con un tacto muy blando, una sensación de control casi total, y una potencia muy elevada y controlable.
La rubber force demuestra que el concepto de pala de 27 mm puede
superar a cualquiera de más grosor, gracias a su proceso de fabricación, que
termina fusionando las telas y la resina con el caucho a altas presiones.